Un taxi que circulaba con las luces apagadas llamó su atención aquella noche, recuerda Víctor Daniel Terrón Salazar, quien pertenece al agrupamiento de granaderos oriente. Él, junto con su grupo de trabajo, circulaban sobre Eje 1 norte cuando observaron al vehículo y se acercaron para indicarle que se detuviera, al hacerlo, tres sujetos salieron corriendo, por lo que Víctor y sus compañeros fueron tras ellos, alcanzando a dos de los sospechosos metros adelante.

Un taxi que circulaba con las luces apagadas llamó su atención aquella noche, recuerda Víctor Daniel Terrón Salazar, quien pertenece al agrupamiento de granaderos oriente. Él, junto con su grupo de trabajo, circulaban sobre Eje 1 norte cuando observaron al vehículo y se acercaron para indicarle que se detuviera, al hacerlo, tres sujetos salieron corriendo, por lo que Víctor y sus compañeros fueron tras ellos, alcanzando a dos de los sospechosos metros adelante.

Una vez capturados, les realizaron la inspección correspondiente y encontraron entre sus pertenencias una considerable cantidad de droga: 16 bolsas de polvo cristalino, 23 bolsas de mariguana y 4 paquetes de pastillas. Sin embargo, lo que más llamó su atención fue que uno de ellos trató de esconder un sobre entre sus ropas, al abrirlo, descubrieron la leyenda: “Unión Tepito” y encontraron 12 fotografías de una familia completa, así como un teléfono celular encendido, por lo que dedujeron que posiblemente pretendían extorsionar a dicha familia.

“Existe la posibilidad de que el taxista, al vernos, apagó las luces para llamar nuestra atención”, deduce Víctor.

Víctor se considera un elemento útil dentro de la Corporación ya que ha realizado varias detenciones importantes en su trayectoria de 23 años de servicio. “Entras por necesidad, pero conforme pasa el tiempo, te vas dando cuenta que tienes vocación”, expresa con entusiasmo.

Siendo niño tenía un primo que era policía, y Víctor recuerda que le emocionaba verlo uniformado, desde ahí comenzó su inquietud por algún día, portar un uniforme igual.

Dice que no tiene temor, ya que a lo largo del tiempo se va adquiriendo experiencia, y él va un paso adelante, aunque: “Es cosa de nuestro trabajo el que estemos expuestos” y agrega que da miedo cuando haces trabajo peligroso: “Al momento tal vez no tanto, pero después ya reaccionas”. Y también comenta que su esposa es con la que habla de los riesgos y beneficios que representa el ser policía: “Ella dice que me cuide, que siempre esté alerta ya que mi familia me necesita”.

Acerca de la percepción que él tiene de su profesión, concluye que: “En todos los ámbitos laborales hay gente buena y mala, si un elemento hace algo malo, se generaliza esa imagen y la gente no se da cuenta que muchos hacemos nuestro trabajo bien, la ciudadanía no reconoce el trabajo policial”.