Carlomagno Campos Rosas, ingresó a la Academia de Policía cuando tenía 20 años de edad, en 1989. En abril del próximo año cumplirá 30 años de servicio, con estudios de bachillerato, es padre de 4 hijos, quienes se sienten orgullosos de que su padre forma parte de la SSPCDMX, para servir a la ciudadanía.

Carlomagno Campos Rosas, ingresó a la Academia de Policía cuando tenía 20 años de edad, en 1989. En abril del próximo año cumplirá 30 años de servicio, con estudios de bachillerato, es padre de 4 hijos, quienes se sienten orgullosos de que su padre forma parte de gente preparada y capacitada dentro de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México,  para servir a la ciudadanía.

“Uno ingresa con enjundia, con muchas ganas de trabajar, el ser joven y la necesidad de tener un trabajo estable, te motiva a ser alguien en la vida”. Recordó Carlomagno con cierta añoranza.

Campos Rosas es y ha sido una persona trabajadora y responsable; cuando sale a los servicios que le asignan, la prioridad es salir sin ningún contratiempo. La dedicación y empeño  en todo lo que hace,  lo identifica con sus jefes como un buen elemento.

Con 29 años de servicio y a poco tiempo de terminar su carrera policial en la institución, Campos disfruta al máximo los últimos meses que le quedan de servicio como personal operativo en la Policía. “El montar a caballo es una de las maravillas del mundo para mí, los movimientos que realiza el animal hace que mi cuerpo se relaje y disfrute las cabalgatas dentro de los servicios que me son asignados”. Refiere Carlomagno  con gusto.

Es el encargado de un destacamento, en el cual tiene a su cargo la alimentación, manutención y cuidado de los semovientes, así como la limpieza de su zona de resguardo, actividad que realiza con gusto, eficiencia y profesionalismo.

“Recuerdo  una cabalgata que se realizó hace 27 años en el  Ajusco, ya que en la zona se vió afectada por el incremento de robo a mano armada y secuestros exprés. Motivo por el cual participó la mayoría del personal del Agrupamiento a Caballo. Fueron dos días y sus noches,  teníamos que estar montados casi las 48 horas y dando recorridos por toda la zona. Aun lo tengo presente, hacía mucho frío, pero íbamos bien preparados con chamarra y guantes para podernos cubrir de las inclemencias del clima, y claro muy al pendiente y cuidado de nuestros   caballos”. Refiere Carlomagno con cierta alegría y añoranza.

Carlomagno tiene familiares dentro de la institución, un hermano y un cuñado, el primero  se llama Norberto, se jubiló después de 22 años de servicio. Inicialmente ingresó a un sector y posteriormente se cambió a la “Policía Montada” hasta el día de su retiro hace 2 años en el 2016. Es Padre de 2 hijos que ya son independientes, quienes son felices debido a que su papá ya se encuentra en casa descansando  y así disfrutar de su presencia.

Por otro lado su cuñado Alfredo, tiene 46 años de edad, de igual manera tenía 20 años de edad cuando entró a la policía y desde que causó alta en la Institución siempre ha pertenecido  a la Policía Montada, hasta la fecha ya con 26 años de servicio.

Por otra parte y como siempre sale a relucir la importancia de estar juntos en familia. Su cuñado tiene 3 hijas quienes son las más felices, debido al poco tiempo que le falta a su padre para que se jubile y por lo consiguiente aprovechar y convivir más tiempo ya sin la preocupación de que corra peligro su vida cada vez que se va al trabajo.

“Todavía me faltan 5 meses para jubilarme y ya extraño mi trabajo, las labores que desempeño hoy, las realizo con mucha más dedicación y melancolía, tal como lo hice desde el principio de mi carrera policial, pensando que dentro de muy poco tiempo, ya no podré hacerlo nunca más. Me quedo sólo con los recuerdos de haber pertenecido a una gran Institución Policial,  la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, en especial al Agrupamiento A Caballo”. Concluye Carlomagno Campos Rosas, con un  gesto de nostalgia.