No hay distinción más grande para un padre que su hija siga sus pasos. Y si hablamos de tres hijas, el honor se multiplica. Pues Melitón González Garrido, a sus 47 años de edad puede presumir de poseer dicho honor, ya que sus hijas pertenecen al cuerpo policial.

No hay distinción más grande para un padre que su hija siga sus pasos. Y si hablamos de tres hijas, el honor se multiplica. Pues Melitón González Garrido, a sus 47 años de edad puede presumir de poseer dicho honor, ya que sus hijas pertenecen al cuerpo policial, al igual que él, quien lo ha hecho desde hace 25 años. 

Es originario de Zacatlán, Puebla, aunque vivió su infancia y parte de su juventud en Poza Rica, Veracruz, dedicándose al campo. Recuerda que el ver enferma a su mamá y enterarse que ella necesitaba dos operaciones de hernia, fue el detonante decisivo para salir a buscar trabajo en la Ciudad de México.

Rememora que llegó a la ciudad a los 21 años, y uno de sus cuñados le dijo que se metiera a la policía dentro de la Secretaría de Seguridad Pública, porque era muy buen trabajo. “Mi cuñado trabajaba en la Policía Auxiliar del Estado de México y yo entré a la Policía Auxiliar de la CDMX” recuerda Melitón.  

Melitón se siente sumamente orgulloso de que sus tres hijas hayan decidido seguir su ejemplo y continuar con el legado de su padre: “Gracias a ese ejemplo, la menor entró al Cuerpo de Granaderos, la segunda a la Policía Auxiliar, y la tercera se encuentra en la Academia de Policía a punto de graduarse, mis niñas son mi vida, mi orgullo, mi todo”, dice Melitón, con una emoción desbordada al hablar sobre ellas. 

Melitón González Garrido tiene 25 años dentro de la policía, y con esa experiencia “le hace frente a lo que sea”, dice. Inició su vida de policía en 1993, en el sector 65 Bisonte de la Policía Auxiliar, a la edad de 21 años. 

Gracias a su ingreso al cuerpo policial pudo solventar los gastos para las operaciones que su madre requería, y hoy, su mamá no puede sentirse más orgullosa de su hijo. 

Con un gesto de satisfacción en el rostro, Melitón no duda en expresar su agradecimiento a la Corporación: “La policía de la Ciudad de México me ha dado la oportunidad de darles estudio a mis tres hijas hasta el nivel preparatoria, no se pudo más porque ellas no quisieron seguir”, y continúa: “Me ha dado una forma digna para vivir, me ha dado todo lo que soy, la policía para mí es sagrada y estoy sumamente agradecido con la Institución”.