Cuatro personas que trabajaban en el mantenimiento de la pintura de un edificio, quedaron suspendidos a 14 pisos de altura, debido a que el andamio tuvo una falla.

Cuatro personas que trabajaban en el mantenimiento de la pintura de un edificio, quedaron suspendidos a 14 pisos de altura, debido a que el andamio tuvo una falla, pero en una oportuna respuesta, paramédicos especializados del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSP-CDMX) llegaron y rescataron a dichas personas.

Al mediodía del 3 de julio, unos trabajadores realizaban el mantenimiento de un mural de un edificio ubicado en Paseo de la Reforma, transcurría todo en calma pero una falla mecánica en el andamio provocó que uno de los extremos se inclinará y deslizaran los trabajadores.Ellos reaccionaron y se sostuvieron del andamio dañado, de 14 pisos de altura; ciudadanos que pasan por el lugar observaron el hecho y de inmediato llamaron a los números de emergencia.

Ante esto el servicio de emergencias 911 activo los servicios de emergencia, entre ellos el ERUM, quienes al recibir el reporte se trasladaron al lugar, ya que el tiempo era muy valioso y así evitar una posible tragedia.

En cuestión de segundos los paramédicos llegaron al inmueble, observaron la situación y sin pensarlo subieron a la azotea del edificio, ahí valoraron como poder anclarse para descender y rescatar a las personas, este análisis lo realizaron en segundos ya que entre más pasaba el tiempo, mayor era el riesgo de que los trabajadores cayeran.

Debido a la gran capacitación que reciben los rescatistas, comenzaron las maniobras de descenso vertical, el cual consiste en descolgarse de una cuerda de seguridad y con arneses, conocido mundialmente como rapel.

Tras una estar en posición, descendieron 9 pisos hasta llegar con los trabajadores, en esos momentos para los paramédicos los más importante era ponerlos a salvo. Llegaron, hablaron y tranquilizaron a los hombres, posteriormente los sujetaron con arneses, ya seguros, ascendieron a la azotea del edificio y finalmente los pusieron a salvo.

Los paramédicos y rescatistas Carlos Hernández Colín, Eduardo Alejandro Villar Dimas y Antonio Edgar Martínez Pineda en todo momento acompañaron a los trabajadores, quienes les agradecieron por haberlos rescatado de un fatídico accidente